Buscar
Si quieres descubrir todo lo que tenemos para ti en Universo Gay y moverte por los distintos contenidos y servicios, solo tienes que hacer clic en el botón «Secciones» que hay debajo de nuestro logo.

¡Lo he entendido!

No calientes lo que no te vayas a comer

 | Amar en Tiempos de Estómagos Revueltos en Universo Gay

Amar en Tiempos de Estómagos Revueltos

No calientes lo que no te vayas a comer2012
04
Jul
No calientes lo que no te vayas a comer Por Carlos G. García Individuos que flirtean contigo a saco y que prácticamente te arriman la cebolleta al culo pero que en cuanto te haces ilusiones te comunican que ellos tienen pareja cerrada y muy celosa, que en ningún momento estaban insinuándose, que sólo pretendían ser simpáticos y hacer amigos y que los has malinterpretado. Se masca la tragedia.


¡Compártelo!



Que a la gente le gusta tontear más que a Lady Gaga plagiar a Madonna o más que a Kylie Minogue un muchachote musculoso de la mitad de edad que ella es algo que a estas alturas es más que evidente. No nos vamos a hacer las nuevas ahora, como si no nos hubiéramos dado cuenta. ¿Tontear? Uy, qué va. Sólo hasta con las macetas de helechos que ponen en los portales...

Como ya expliqué maravillosamente bien (porque yo soy lo más) en su momento, el flirteo está a la orden del día y se ha erigido como una suerte de hábito cotidiano, una pseudodroga chunga que la gente termina necesitando de manera diaria. Hay quienes se levantan de la cama cada día con la única intención de pegarse un chute de flirteo con sus semejantes. Así es la cosa: bienestar basado en la adoración y aprobación de los otros. Taco de duro.

Normalmente, uno supone que el flirteo, tontear con los demás y practicar las artes de la seducción, se da entre aquellas personas que quieren encontrar un noviete o, en su defecto, echar un polvo desproporcionado de esos que dejan los ojos vueltos y cara de buena gente. Es decir, como somos seres inocentes, cándidos en el fondo, tendemos a pensar que eso de tontear con todo quisqui es una cosa que la gente hace única y exclusivamente cuando está soltera. Y aunque es verdad que hay gente que en el preciso instante en que se echa novio se coloca un saco de patatas en la cabeza y deja de hablar con el resto de las personas del planeta (ni con los teleoperadores de Vomistar, ni si le preguntan la hora por la calle, ni para pedir pechuga de pollo en la carnicería... nada, no abren la boca, no vayan a pensar que por decir tres palabras a tipos que no son sus novios son unos guarras), esto no siempre ocurre así. Hay algunos que buscan tíos con los que flirtear a pesar de tener noviete.

Como muchos de vosotras ya sospecháis o sabéis porque sois muy inteligentas, el flirteo no solo sirve para ligar, sino que también adquiere la mágica utilidad de subirnos la autoestima. En otras palabras menos abstractas y más de mi barrio (que es muy chungo): el tonteo y la seducción sirven para ponernos la polla gorda, para hacernos sentir chachis con nuestro cuerpo, para demostrar la efectividad de las armas de seducción masiva de las que disponemos en nuestro haber y hacernos sentir sexis, sexis, sexis. Aunque ese flirteo no culmine con la consumación sexual (esto es, el cacho de polvo a lo película porno que se supone que echamos todos porque somos tela de guays). Eso es lo de menos. Lo importante es la conquista, que nos hace vibrar y sentir que somos atractivos. Por desgracia, mantenemos la idea de que nuestra autoestima no depende de nosotros mismos, sino de los demás.

Hay gente que se echa novio y continúa tonteando con otros como si no hubiera mañana, como si lo de tener novio (sin ser pareja abierta ni nada, novio de pareja cerrada que implica fidelidad) fuera un detalle sin importancia. El otro día, sin ir más lejos, un amigo mío me comentaba que un chico al que había conocido por casualidad había comenzado a enviarle señales muy diversas de flirteo: un mensaje en tono de putita, un guiño inesperado, un comentario poco apropiado, una foto de cuerpo entero semidesnudo y, lo peor, una sugerencia de contacto en Facebook. ¡Si incluso le insinuó la posibilidad de tener una cita! Como es lógico y normal, mi amigo tuvo la firme certeza de que iba a mojar el churrasco. No hacía más que frotarse las manos fantaseando con la escena de cama (incluso se había provisto de cantidades industriales de lubricante del caro) cuando el susodicho, de manera también casual y con gran sutileza, dejó caer que tenía novio y que éste era muy celoso, por lo que iban a tener que guardar las distancias. “Y eso que solo somos amigos, que no estábamos haciendo nada malo. Qué tontería, ¿verdad?, qué celoso y que paranoico es”, le dijo, mientras a mi amigo se le quedaba cara de haber visto a la virgen de las Angustias tomando copas en un bar de ambiente con Laura Pausini. Very hard.

Lo mejor de todo es que en estos casos uno no puede hablar y expresar libremente su congoja; esto es, “me cago en tu puñetera madre, so gilipichis, que me has hecho creer que estabas por mí”. Porque enseguida el sujeto fielmente ennoviado, además de complacerse gratamente con la confirmación de tus intenciones, esgrimiría un discurso de lo más común en este tipo de situaciones: “¿De verdad pensabas que me iba a acostar contigo? Lo siento, pero me has malinterpretado. Yo sólo estaba intentando ser simpático”. Porque, tía, hay que entender al muchacho, él pensaba que ser simpático era mandar una foto suya en calzoncillos dos tallas más pequeños, empalmado hasta límites insospechados, con los tobillos detrás de las orejas y poniendo morritos (o sea, cara de perra en celo). Je. ¿Has visto que simpático? Y tú ahí creyendo que lo que quería era que lo empotraras contra la pared. Mira que eres cerda.

Sin embargo, a pesar del ejemplo descrito, no hace falta ser tan evidente. De hecho, en la inmensa mayoría de las ocasiones el tonteo que llevan a cabo este tipo de individuos es más sutil, tanto que el que se ve inserto en la posición en la que estaba mi amigo termina cuestionándose si no será verdad que la culpa es suya, que se ha hecho ilusiones, que ha visto cosas que no existían, que se ha creído que todo el monte era orgasmo. Luz de gas, vaya. Esa es la baza con la que juegan muchos de estos individuos fielmente emparejados: no traspasan ciertos límites que pueden comprometerles ante sus novios (“cari, no he hecho nada malo, solo estaba siendo agradable”) o ante terceros a los que calientan innecesariamente (“sé que te encantaría ponerme mirando pa’ Cuenca, pero yo solo quería hacer amiguitos nuevos para jugar al elástico”).

En fin, yo lo que digo que eso de ir por ahí poniéndole a la gente la miel en los labios para subirnos la autoestima está muy feo. Vaya, que para mejorar la autoestima se pueden hacer muchas cosas sin joder a los demás: ir a un psicólogo, hacer ejercicios de trabajo mental, poner posturitas delante del espejo, leer un libro de Jorge Bucay o compararte secretamente con tu vecina del quinto. Y como siempre ha dicho mi madre cuando me metía en la cocina a prepararme la cena: “Hijo mío, antes de nada, piénsatelo bien: no calientes lo que no te vayas a comer”. Simple y efectivo.




Fotos

Acerca de Carlos G. García

Carlos G. García Carlos G. García es periodista, trabajador social, diseñador gráfico, corrector, escritor, idealista implacable, ex pardillo, un mariquituso con inquietudes y, sobre todo, un superviviente de la vida moderna que un día descubrió que frivolizar y reír era mucho más barato que un psicólogo. “Amar en tiempos de estómagos revueltos” es también su primer libro, un conjunto de artículos sobre el amor, el desamor y sobre cómo enfrentarse a los sinsabores de la vida con humor. Ha publicado con la editorial Stonewall la novela “Entrada + Consumición”, con excelentes críticas. Puedes seguirle en Facebook y Twitter.

¿Te ha resultado interesante?

15
1

Tu opinión importa

Escribe tu opinión y compártela con los demás.


Deciros, por cierto, que podéis seguirme en Facebook y en Twitter:

https://www.facebook.com/carlosgegarcia82

https://twitter.com/carlosgegarcia

Gracias.

Por paperdeboat - 04/07/2012 20:26

jajaja me hizo mucha gracia aunque algunas cosas no pasan en el mundo lgtb bueno eso ^^ sigan me en face y twitter:-() ash que corta es la vida
Por lucyfer - 04/07/2012 23:39

ajajjajajajjaajaajja XD
Por dash - 05/07/2012 7:28

ajaj
olaaa
es verdad...
ahi much calient pollasss
xaoo

Por nico24cm - 05/07/2012 11:49

Buenísimo Carlos..¡lo has clavado! jejeje...me siento muy muy identificado con ese tipo de experiencias que te llevan a todo tipo de rayadas y paranoias...jejejeje
y mucha frustración...jejeje XD

Por adriansagara - 05/07/2012 14:00

jajajaj muy bueno!! Te felicito. Ha estado genial y es la pura verdad
Por miiqe_16 - 05/07/2012 17:01

Como siempre Carlos, me ha gustado mucho cómo cuentas las situaciones, siempre, siempre me río... y es que... no puedo evitarlo.
Por madredeungay - 05/07/2012 22:28

Discrepo el comentario de Carlos ya q dependiendo de donde se está, uno sabe donde se mete. No es lo mismo estar en una cita a ciegas q estar en un cuarto oscuro como bien sabemos todos lo q es. Hoy en día, eso quizás para desgracia de algunos, se hace, bien para fantasear o pq según nuestro amigo Carlos pretende decirnos q eso no se hace, no hay normas aquí, la educación se ha perdido desde hace muchos años entre la sociedad gay. Si lo q busca uno es encontrar pareja de verdad, desde luego q en un cuarto oscuro, no se lo aconsejaría a nadie, pero bueno hay de todo como aquel q dice. También debo decir q nuestro amigo Carlos, no nos dice si esta aburrido de no encontrar pareja, pq de ser el caso entenderé su impotencia, rabia o como se quiera llamar, pero señores esta es la realidad, los tiempo han cambiado y si, tb es cierto q en otras épocas era mucho más sincero y real, lo q ahora como digo, ya no tanto. Ojala!, todos tuviéramos una experiencia romántica de novela, de verdad, pero...Que Dios os bendiga!!! Suerte!!!
Aún así admiro el humor y opinión q ha puesto, sobretodo la valentía de este comentario tan cotidiano. Felicidades!

Por simoe - 06/07/2012 4:00

Vayamos por partes, como dijera Jack el Destripador. Respondiendo a Simoe por alusiones:

1. ¿Quién ha hablado de cuartos oscuros en el texto?

2. ¿De qué parte del texto se desprende que yo haya insinuado que hay ciertas cosas que no se hacen?

3. ¿De qué parte del texto se extrae la conclusión de que yo esté harto de buscar pareja y sienta impotencia o rabia?

4. ¿Qué clase de estudio sociológico has hecho o qué clase de experiencias has tenido tú para asumir que, como los tiempos han cambiado, ya no se puede encontrar nada sincero y real y que no se puede encontrar una experiencia romántica por ahí? Porque se puede, las hay a montones.

Gracias por tu lectura y comentario.

Por paperdeboat - 06/07/2012 8:57

Al resto, me alegro de que os haya gustado y que os hayáis sentido identificados. Gracias por leer y comentar:)
Por paperdeboat - 06/07/2012 8:58

Pues yo la verdad, no sé que pensar, si es más caliente el que te arrima la pollacebolleta, o el que se deja que se la arrimen.

Por hilas - 06/07/2012 21:58


Escribe tu opinión

Para poder comentar este artículo tienes que identificarte como usuario del portal. Si aún no estás registrado puedes crear tu cuenta gratis en menos de un minuto.

 

Publicidad

Buscar en Amar en Tiempos de Estómagos Revueltos


Búsquedas recientes: donjuanismo, mariquitas, conciencia, valores, esfuerzo

Contactos

Encuentra amigos, pareja y todo tipo de relaciones en el canal de contactos de Universo Gay. ¡Regístrate gratis ahora!

Destacados