¿Por qué no podemos besar a quien nos dé la gana?

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¿Por qué no podemos besar a quien nos dé la gana?07072010 ¿Por qué no podemos besar a quien nos dé la gana? Por Carlos G. García A la hora de mostrar afecto en público, los gays y lesbianas preferimos reprimirnos para pasar desapercibidos y que no se nos señale con el dedo. A pesar de que todos somos muy guays y muy progres, a la hora de la verdad un beso homosexual se considera una provocación. Pero no sólo lo ven así los heterosexuales...


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Hace cuestión de varios días aparecía una noticia en la que, según uno de los últimos sondeos de Parship.es, sólo 3 de cada 10 homosexuales se atrevían a expresar cariño en público.

Es curioso, pero hay mucha gente heterosexual que todavía no se ha dado cuenta de que amar en estos tiempos de estómagos revueltos (¿lo pilláis?) es complicado, pero lo es mucho más si eres homosexual. Y no es por nada, es que si te encarta ir por la calle con alguien que te gusta y le quieres soltar un impúdico beso en los labios te puede caer la de Dios es Cristo porque sí, por la cara. Tiene lugar el tan temido efecto muñeca hinchable: esto es, en el momento en el que te decides a tomar de la mano a tu novio o a darle un besico de nada, la gente que hay alrededor se pone rígida, abre mucho los ojos y la boca y te mira como si hubiera visto a la virgen de Fátima en una mancha de yogur.

Pero que te miren no es lo peor que te puede pasar, porque lo más común es que ese simple gesto genere comentarios en los espectadores (conste que se convierten en espectadores, en público, por propia voluntad) e incluso que algún graciosete venga a hacerte un comentario, a reírse de ti o se ponga chulo y te quiera meter un guantazo mientras te acusa de maricón exhibicionista. En el caso de las lesbianas está muy claro, el tipo se acercará a ellas con la sonrisa doblada y recolocándose el paquete, y les propondrá ser el macho alfa y montárselo con las dos. Al pobre macho alfa éste las neuronas (en el caso de que pueda considerarse que las tenga) no le han dado para pensar que si dos chicas son lesbianas es porque les gustan las mujeres y que él no es ni tan estupendo, ni tan magnífico, ni tan maravilloso como para que de repente estas dos mujeres necesiten el pedazo de carne trémula que guarda él entre las piernas y la acepten redentoras a modo de salvación de su lesbianitis.

En definitiva, siendo homosexual es muy fácil convertirse en el centro convergente de las miradas de desaprobación, de las burlas, de los chistes y de la violencia de los que estén alrededor en ese momento. Muchos sostienen que esto se debe “a que no están acostumbrados” y que ver a dos personas del mismo sexo en actitud cariñosa les impacta. No les falta razón, pues me río yo de la escasa presencia que las actitudes homosexuales tienen fuera del ámbito específicamente homosexual. Por ejemplo, hay escenas de cama homosexuales en películas y series, pero sobre todo las hay en películas y series de temática homosexual. En cierto modo, es verdad que el hetero no se expone a estas imágenes que “le acostumbrarían” porque no consume productos culturales de índole homosexual. ¿Pero esto le da derecho a señalarte con el dedo, faltándote con ello al respeto, como si formaras parte del muestrario de un circo?

Por otro lado, esta actitud de escandalizarse ante lo homosexual es socialmente compartida y aprobada: es decir, si le das un beso a tu pareja y suscitas estas reacciones, siempre habrá alguien que diga, directa o indirectamente: “La culpa es tuya, que vas por ahí provocando”. Discurso que recuerda mucho a aquel de los ochenta en el que se señalaba que si las mujeres eran violadas se debía a que, claro, iban vestidas muy provocativamente (se lo merecían por vestir como putas, ergo el mariquita se merece la paliza por mariposear en público). Claro que sí, esto es cultura del humano simplón: la responsabilidad de que me comporte como un animal de bellota no está en mí, sino en ti que me provocas. Por eso, los mariconcetes y las bollichachis podemos serlo siempre y cuando no se nos note demasiado y no le vayamos comiendo la boca a otros mariconcetes y bollichachis por ahí. Hay que comportarse como una persona “normal y corriente” (citando a mis queridos amigos de Intereconomía, que a ver si follan más y joden menos) o si no recibirás un castigo, una sanción social para que te conviertas en un homosexual de provecho (o sea, un gay o una lesbiana sin pluma, recatado en el ámbito público y con una saneada cuenta corriente). Y lo peor es que somos nosotros mismos los que nos lo creemos y lo prodigamos.

A los homosexuales se nos ha enseñado a comedirnos en público, a sentir vergüenza por lo que somos y por lo que hacemos, a ocultarnos cuando alguien nos lo pide, a darles la razón a los que creen que escandalizamos y que somos un espectáculo entre bochornoso y repulsivo. Pero, por si se nos había olvidado, NO tenemos nada de lo que avergonzarnos por mucho que nos traten de hacer comulgar con ruedas de molino. El problema es que nos dejamos convencer, lo aceptamos, les damos la razón y en lugar de rebelarnos asentimos con la cabeza y dejamos que nos abracen con ese discurso paternalista que nos invita a comedirnos en público para cuidar nuestra integridad, ser niños buenos asexuados y no incomodar. Algunas veces por supervivencia, pero otras muchas porque es lo más cómodo y sencillo, no nos engañemos.

El mismo sondeo de Parship.es señalaba que les parecía sorprendente que a pesar de la aceptación social de la homosexualidad y de la legalización del matrimonio gay los encuestados tuvieran tanto miedo a hacer el mariquita en público. No es para menos, ya que aunque a mucha gente se le llena la boca diciendo que acepta a los homosexuales, no se trata más que del tan traído y llevado discurso políticamente correcto. Decir que sienten repulsión hacia los mariconchis y las bollos está mal, hay que buscar maneras encubiertas. Y a nosotros, para reprimirnos, nos transmiten la cultura del “piénsatelo dos veces antes de hacerlo” que nos agenciamos sin discutir porque creemos que tienen parte de razón cuando se escandalizan. Así, cuando te sientas tentado a mostrar cariño en público, las preguntas surgirán en tu cabeza: ¿Y si me miran? ¿Y si cuchichean a mi espalda? ¿Y si se lo cuentan a mis abuelos? ¿Y si les molesta a mis amigos y dejan de hablarme? ¿Y si me ve mi jefe? ¿Y si algún desgraciado se molesta y me pega?

Y mientras esas preguntas se sigan agolpando en la cabeza, yo continuaré pensando que esta sociedad no es, ni por asomo, ni tan diversa, ni tan plural, ni tan liberal, ni tan filoguay como le gusta autoproclamarse de cara a la galería; nosotros, gays y lesbianas, los primeros.

Y, por supuesto, me seguiré indignando porque no puedo besar a quien me dé la gana cuando me salga de las narices sin que aparezca el gilipollas de turno riéndose, burlándose, escandalizándose, ofendiéndose o sintiéndose provocado; el gilipollas de turno que ni vive ni deja vivir. El gilipollas de turno que, a veces, es incluso el mismo tipo al que quiero besar.


Acerca de Carlos G. García

Carlos G. García Carlos G. García es periodista, diseñador gráfico, corrector, estudiante de Trabajo Social, escritor, idealista implacable, ex pardillo, un mariquituso con inquietudes y, sobre todo, un superviviente de la vida moderna que un día descubrió que frivolizar y reír era mucho más barato que un psicólogo. “Amar en tiempos de estómagos revueltos” es también su primer libro, un conjunto de artículos sobre el amor, el desamor y sobre cómo enfrentarse a los sinsabores de la vida con humor. Descubre más aquí.

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Estoy totalmente de acuerdo. Pero esa actitud sobre el beso, tambien la he visto alguna vez- espero que rara- referida a ligar por la calle en lugares medianos, que traten de faltarte o hacerte algo entre quien te conozca diciendote 'pero es que no eres discreto', 'pero es que te ve todo el mundo'...Es que yo no tengo que ser 'discreto', tengo que ir por la calle 'normal y corriente', es decir si naturalmente un hombre me sonrie y me guiña un ojo yo me acerco o tambien le guiño y sonrio si mee da la gana y nadie tiene por qué meterse, es lo natural. Creo que hace falta mucha cultura del respeto. Y a veces se siente mucho que una pareja gay no se bese o tenga esa preocupacion o inquietud por si alguien mira, el sentirse amenazado alguna vez. Que haya personas homosexuales que se sientan culpables o autoculpabilicen por sus sentimientos o expresarlos, porque otros los sometan a esa presion indirecta.Creo que librandonos de esto, la vida diaria sería más vida diaria.
Por adriansagara - 07/07/2010 16:07

Carlos como siempre tus notas me parecen acertadas: Yo lo explicaría más como una forma de protegerse justamente de toda esa mierda de compartamiento de una sociedad que a lo largo se siglos viene defenestrándonos, descalificándonos, menosprecíandonos, agrediéndonos, y la lista seria intermminable. Claro estamos en el 2010 y las cosas están cambiando pero muy despacio, por suerte a paso firme la cosa se va modificando pero es más un tema de generaciones (las actuales son más libres y menos prejuiciosas). Yo hago un mea culpa sobre ese tema porque soy igual, siempre "discreto" en cuanto a expresar sentimientos en público con un eventual novio o pareja. El temor está grabado a fuego en nuestras cabezas, es una sociedad MUY hija de puta si se me permite la expresión, es como cuando a un perrito lo castigan mucho el termina temiendo y odiando. Siento que es más un tema de tiempo, que las cosas se van a ir revirtiendo en nuestras sociedades muy de a poco, pero revirtiendo al fín. Yo particularmente de adulto me "atrevo" a hacer otras cosas que antes no hubiera echo (exponerme más como homosexual que soy, con naturalidad), también creo que cada uno es como es, o sea a algunas personas les gusta más exhibirse a otras no tanto, depende si se es mas o menos extrovertido, diría más una mezcla de muchas cosas. Yo no me siento culplable de nada, simplemente suelo decir que es como el dicho "el que se quema con leche, vé a una vaca y llora" (si hago determinadas cosas frente a determinadas personas el resultado no va a ser bueno), yo no culpo y hablo mal de nadie en cuanto a exhibirse o no en público, sé que es natural y correcto pero la sociedad al menos por ahora no lo vé asi y reacciona mal por mal que nos pese, hay gente que se siente preparada y otras no. abrazo!
Por andante - 07/07/2010 16:33

Es verdad que están los límites para este comportamiento cariñoso que se adentra solo en los barrios o lugares gays y que después, pasada la frontera, uno se suelta de la mano y casi ni se mira, aunque cada vez se ve más de todo un poco. También tengo que decir que si bien unos no se besan en lugares públicos otros hacen mucho más que eso en lugáres igual de públicos y eso si es desproporcionado, tanto para gays como no gays.
Dice ser Manuel - 07/07/2010 16:40

hi carlos, de verdad me parece super acertado tu articulo, y me toco sobre manera porque siempre me pasa o me pasaba mejor dicho cuando andaba con mi novio en la calle y queria besarle, de repente me traia a la mente todas esas interrogantes a las que tu haces alusión, pero lo que mas me molestaba es que mi ex me mirase como esa muñeca hinchable que tambien narras, y bueno nada me contenia y dejaba para cobrarmelas cuando obvio estuvieramos solos...entonces es por eso que digo que estoy totalmente de acuerdo contigo y mas en cuando dices claramente que no podremos ser aceptados natural y espontaneamente si la sociedad y el mundo que nos rodea y mas peor aun nuestro misma pareja no nos deja ser tal y cual somos, eso creo en definitiva es una utopia. bay carlos felicidades!!!!!
Dice ser leobanny - 07/07/2010 20:11

Comparto el mismo pensamiento y admito que este es uno de los mejores articulos que haya leido con respecto a la aceptacion, también estoy de acuerdo en que vivimos en una sociedad en la que LA ACEPTACION o LA TOLERANCIA es imajinaria, simple y sencillamente utopica, muy pokos nos autovaloramos y lo mas importante es que muy pokos lo demostramos; pienso que la muestra de ello no radica unicamente en agarrar a tu pareja y besarla en plena calle y a la luz del dia; si no que va mas alla de eso, inicia desde ke te levantas y te miras al espejo y eres capaz de decir "Ahi estoy una vez mas para demostrarme a mi mismo (que obvio es lo mas importante) que en verdad puedo con el mundo entero, que en verdad valgo lo suficiente como para salir a la calle y sentir la libertad de ser lo ke kiero ser, que en verdad soy capaz de hacer feliz a otro ser humano por que lo estoy conmigo mismo. En fin, si en verdad keremos sentir la tolerancia de los demas podemos comenzar con tolerar, aceptar y gozar lo que somos, lo que sentimos, lo que necesiutamos y lo que keremos. QUE NUESTRA CONVICCION BRILLE SOBRE TODAS LAS COSAS!!!!!!!!!!

CARPE DEAM!!!!

Por heymickey - 07/07/2010 21:32

Tb, gracias por hacer recordar a todos lo que es el respeto que se nos merece
Un abrazo

Por playst - 07/07/2010 22:21

Es un articulo digno de leer,puesto que tenemos una sociedad hipócrita de vida doblle que se escandaliza de lo interiormente le gustaria hacer.
Dice ser MARHIA - 07/07/2010 22:49

Excelente articulo me ha encantado.
Definitivamente eso que mencionas del gaY PROvechoso ala sociedad lo veo a diario, en mi ciudad una ciudad de mexico se marchan generalmente a otros estados o se comportan como amigos y solo en antros, o lugares exclusivos gay se comportan normal y a veces ni ahi.

Aun falta mucho para lograr una aceptacion de verdad no una aceptacion como la que tenemos de "yo te respeto PERO... y al momento de decir el pero ya sabes que no es verdad que te respetan porque como lo decia una maestra homofoba que tuve o es o no es.

Por minoslava - 08/07/2010 2:03

Pues definitivamente seguimos viviendo en una socidad llena de prejucios aunque se digan aceptar a las personas como nostros amm Hay algo que dice por ahi HEYMIKEYsi en verdad keremos sentir la tolerancia de los demas podemos comenzar con tolerar, aceptar y gozar lo que somos, lo que sentimos, lo que necesitamos y lo que keremos. QUE NUESTRA CONVICCION BRILLE SOBRE TODAS LAS COSAS!!!!!!!!!!
Buen articuloo !!!

Por ian20 - 08/07/2010 8:10

mi novia y yo tuvimos problemas por esto que mencionas...es que en lugares publicos es un poco dificil ya que intimida la presesncia de tanta gente heterosexual. he pensado varias veces las preguntas que mencionas, me llamo la atencion en especial lo que dices de las lesbianas. hace unos dias, estaba con mi novia en la plaza y un chico se nos acerco creyendose la octava maravilla o algo ¬¬* asi que te puedo decir que es cierto, si pasa XD

supongo que uno de los principales miedos es que te vea alguien que conoces y les cuente a todos los demas :/

por cierto, me encanto tu articulo, muy acertado ^-^

Dice ser Ashley - 08/07/2010 12:20

Yo tengo un amigo maricón que, cada vez que me como el hocico con mi novio, se agarra a una amiga, nos señalan y empiezan a decir "oy, oy, oy, oy" mientras se dan codazos, escandalizados perdidos.
Dice ser Mike Medianoche - 08/07/2010 16:11

será que, además de gay soy un bicho raro, pero nunca en mi vida (y eso que voy a cumplir los 38) me he cortado si he tenido ganas de besar a mi novio, ni de ir cogidos de la mano, ni de expresar mi afecto a nadie aunque esté rodeado de heteros. Acaso yo he de escandalizarme si veo un par de niñatos heteros babeandose mutuamente?, me parece absurdo, y si alguien tiene algun problema con mi actitud tengo claro que es SU problema, no el mio.
El que no quiera verlo que no mire.

Por oso37cs - 08/07/2010 16:48

Lo mismo digo yo.

Desde que conocí a un chico, mi chico, con el que llevo a fecha de hoy cuatro años y dos meses, no es que vayamos presumiendo de chicos gays felices, pero no nos quita nada ni nadie nuestra ilusión y ganas de besarnos donde simplemente nos apetece.

Oímos en ocasiones que mira a esos maricones, gays tenían que ser, etc, pero bueno, allá vamos nosotros, si no les gusta que no miren, a nosotros no nos van a intimidar.

Y si me dieran particularmente un tortazo por ser gay o por besar a un amigo o a mi novio, je, ya pueden darme otro porque no voy a dejar de hacerlo.

Eso faltaba, quitarnos nuestra libertad y decisión de querer a una persona del mismo sexo.

Es cierto que hya mucho ignorante y retrógado aún, pero menos habrán si somos valientes y somos nosotros mismos.

Por bully - 08/07/2010 22:26

me he identificado con este articulo, me ha pasado al ir por la calle con mi novia y en un parque(el cual es famoso en mi ciudad por ser donde los enamorados se van a besar) al sentir verguenza cuando me robo un beso en publico e incluso llegue a quitarla de mi.. jajaja... ahora me rio pues se me esta quitando la verguenza si lo sabe dios que lo sepa el mundo .. aplica no??..
Por cherryblizz - 09/07/2010 4:37

Carlos, me parece muy justo tu análisis. En Cuba, por ejemplo, los muchachos y muchachas homosexuales más jóvenes comienzan a ser más desinhibidos en materia de exteriorizar su preferencia sexual, pero existen muchas generaciones anteriores, en las cuales me incluyo al igual que mi pareja, que llevamos esos prejuicios en sangre, y nos costaría también violentarnos. Por cierto, les invito a mi blog wwwpaquitoeldecuba.wordpress. com, que polemiza sobre temas de diversidad sexual, vih, y otros, desde la Isla caribeña. Gracias
Dice ser paquitoeldecuba - 09/07/2010 20:10

definitivamente tienes razón. habemos gente muy cobarde que no nos atrevemos a demostrar ese cariño en publico a nuestra pareja pero tambien es verdad que en gunos lugares cmo en el mio, se acabaría el mundo para mi si la gente me vira haciendo eso.
estoy en los7 de cada 10 q no se atreven a xpresarlo, por miedojejejej.

espero mas delante porder cambiar esto, grax por el texto, me agrado mucho. byee

Dice ser frank - 14/07/2010 4:29

que bien que pienses asi sabes, por que la aceptación empieza por nosotros mismos, nos debemos aceptar como somos y saber que somos diferentes y a la vez iguales, seamos libres de pensar, decir y hacer. (recuerda que tus derechos terminan cuando empiezan los del otro) pero demostrar cariño en publico no daña a nadie y es mas debemos hacerlo para que esta sociedad se acostumbre y aprenda que ser gay no es una enfermedad, no es del maligno,, y ademas no es contagiosa, la mayoría de mis amigos son hetero Sexuales, y ya me tienen cansado tratando de convencerme a que cambie de orientación sexual, la verdad siempre me rió por que me dicen "es que no as intentado y como puedes decir que no te gusta las mujeres si no has probado" a lo que yo les respondo, eso mismo puedo decir yo, eres hetero por que no as probado.
Por johanes - 26/08/2010 16:19

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